En el corazón de Coquimbito, a mediados del siglo XX, se levantó un templo que pronto se convirtió en referencia espiritual para la comunidad maipucina. La parroquia fue creada el 29/10/1964, en un contexto de expansión poblacional y necesidad de nuevas sedes religiosas en la zona rural. Su origen está ligado al desmembramiento de la parroquia San José Obrero, lo que le otorgó identidad propia y la convirtió en cabecera pastoral de Coquimbito. Desde entonces, ha estado regida por clero diocesano y ha acompañado el desarrollo social y cultural de la localidad. El templo se caracteriza por su ubicación en la intersección de Urquiza y Rutini, y por su arquitectura sobria que refleja la espiritualidad mariana y la devoción al Inmaculado Corazón de María. Además de las celebraciones litúrgicas, la parroquia cumple un rol comunitario: organiza encuentros, acompaña procesos educativos y mantiene una fuerte presencia pastoral en barrios cercanos, como General Ortega, a través de la capilla San Juan Bosco.